3 errores de comunicación que un líder no debería cometer

 


Como maestro de oratoria, he tenido la oportunidad de trabajar con profesionales, empresarios, gerentes y personas que ocupan posiciones de liderazgo. Y algo que he comprobado es que tener un cargo de autoridad no significa necesariamente saber comunicarse bien.

En muchas ocasiones, el problema no está en lo que la persona quiere decir, sino en cómo lo dice.

Estos son tres errores de expresión oral que encuentro con frecuencia en personas que ejercen liderazgo y que, si los corrigen, pueden mejorar considerablemente su capacidad para influir en los demás.
 

1. Hablar demasiado y no ir al punto

Uno de los errores que más observo es la falta de claridad y concreción.

Algunos líderes comienzan a explicar una situación, dan demasiados detalles, se desvían del tema y tardan demasiado en llegar al mensaje principal. Esto puede generar confusión y hacer que las personas pierdan la atención.

Por ejemplo, en lugar de decir:

“Bueno, como ustedes saben, hemos estado revisando algunas situaciones que se han venido presentando y considero que sería importante que pudiéramos mejorar algunos aspectos...”

Yo recomendaría algo mucho más directo:

“Tenemos un problema con los tiempos de entrega y necesitamos corregirlo. A partir de esta semana, cada responsable presentará su avance los viernes.”

El segundo mensaje es claro, directo y fácil de recordar.

Un líder no necesita hablar más para tener mayor autoridad. Necesita aprender a comunicar mejor.
 

2. Confundir autoridad con hablar de manera agresiva

Como maestro de oratoria, también encuentro personas que creen que para demostrar autoridad deben levantar la voz, utilizar expresiones fuertes o hablar de manera intimidante.

Pero una cosa es ser firme y otra muy diferente es ser agresivo.

Imaginemos que un jefe necesita corregir a un colaborador. Puede decir:

“¡Ya les dije que esto tiene que hacerse así! ¡No quiero más excusas!”

O puede mantener la firmeza sin perder el respeto:

“Necesitamos cumplir este procedimiento. Si existe alguna dificultad, quiero conocerla para buscar una solución.”

En ambos casos existe autoridad, pero la segunda forma genera mejores condiciones para el diálogo.

La verdadera autoridad no necesita gritos. Se sostiene en la seguridad, la claridad y el respeto.
 

3. Hablar sin saber escuchar

Este es, quizás, uno de los errores más importantes.

Cuando enseño oratoria, siempre insisto en algo: comunicarse bien no significa solamente saber hablar; también significa saber escuchar.

He visto líderes que interrumpen constantemente, responden antes de que la otra persona termine de hablar o están pendientes de su teléfono mientras alguien intenta explicarles una situación.

Por ejemplo, un colaborador puede decir:

“Jefe, tenemos un problema con este cliente porque...”

Y el líder responder inmediatamente:

“Ya sé cuál es el problema. Eso ya lo hemos hablado.”

En cambio, podría decir:

“Explícame qué está ocurriendo. Quiero entender bien la situación antes de tomar una decisión.”

La diferencia parece pequeña, pero el efecto puede ser enorme.

Cuando un líder escucha de verdad, transmite respeto, genera confianza y obtiene información que puede ser fundamental para tomar mejores decisiones.
 

Liderar también es saber comunicarse

Desde mi experiencia, estoy convencido de que la comunicación es una de las herramientas más poderosas de un líder.

Puedes tener conocimientos, experiencia y un excelente cargo, pero si no sabes expresar tus ideas con claridad, escuchar a los demás y utilizar un tono adecuado, tu capacidad de liderazgo puede verse limitada.

Por eso, si quieres mejorar como líder, empieza también por revisar cómo estás hablando.

Habla claro. Escucha de verdad. Sé firme sin ser agresivo.

Porque cuando un líder aprende a comunicarse mejor, no solamente logra que lo escuchen: logra influir, inspirar y movilizar a las personas.

Atentamente,

Roberto Hernández Palacio
Conferencista, Coach de Comunicación y Liderazgo
Whatsapp: (+505) 8756-3200


No hay comentarios.:

Publicar un comentario